Notas sobre SXSW Interactive 2018

Por Carolina Zakrajsek – VP de Estrategias TBWA\ Colombia

Escribir un resumen sobre el capítulo Interactive de South by Southwest se trata de una tarea difícil –casi imposible se podría decir-, considerando la cantidad de charlas, paneles, eventos, espacios de interacción y demás estímulos que son parte de esta parte del festival texano que incluye también bloques de música, cine, comedia y gaming. Es por eso que tomarse el trabajo de bajar hallazgos respecto a la experiencia propia resulta enriquecedor y bastante organizativo luego de prácticamente una semana de sobredosis de información. Así es este artículo, un ejercicio para acomodar la mente y llegar a las cinco (un número tan random como las experiencias vividas en Austin) principales reflexiones que traemos de vuelta a Colombia.

 

1) El factor humano

 

Uno de los grandes temas alrededor de casi todas las conferencias del festival fue el de la inteligencia artificial (AI). Aunque esa no fuera la temática principal, tarde o temprano cada charla hizo su mención sobre la inteligencia de “las máquinas” y puntualmente si su desarrollo exponencial es una amenaza para los seres humanos. La conclusión más expandida es que no: por ejemplo, las máquinas no se llevarán nuestros empleos, empezando porque la tecnología ha sido una de las industrias que más puestos de trabajo ha generado en los últimos tiempos. Sin ir más lejos Google está contratando 10.000 personas en este momento y la CEO de YouTube, Susan Wojcicki, afirmó que “siempre necesitaremos humanos, sobre todo expertos.” El AI está además siendo un gran aliado de programas esenciales para la humanidad como el World Food Programme de las Naciones Unidas. Su Director de Innovación & Cambio, Robert Opp, afirmó que el AI está permitiendo llevar la lucha contra el hambre a nuevos niveles: detectar enfermedades en la plantas para evitar hambrunas, chatbots para comunicarse directamente con afectados o camiones que se auto manejan para llegar a zonas remotas, son algunos de los desarrollos actuales para ayudar a zonas afligidas por la pobreza y/o desastres naturales. El AI puede entonces suplir falencias institucionales, tomar el lugar de voluntarios donde no los hay y gestionar procesos logísticos donde los humanos aún fallamos. En resumen, las máquinas no deberían controlar absolutamente todo o deberían hacerlo en la medida que se lo permitamos. Esa es la visión y la esperanza generalizada que dejó el festival.

 

2) Regulación, regulación, regulación

 

Por otro lado, Elon Musk, uno de los grandes detractores de la inteligencia artificial, dio presente en el festival y entre anécdotas sobre Tesla y SpaceX profundizó sobre su ya conocida aversión al AI. El empresario sudafricano asegura que la intención puesta por los humanos en las máquinas puede ser más peligrosa que cualquier arma nuclear y por eso es imperioso regular esta práctica de manera urgente. Esta necesidad también surgió en conferencias sobre hacking y otro tipos de tecnología con un problema en común: todo se mueve más rápido de lo que podemos reglamentar y eso posa una amenaza muy grande. Si gigantes como Uber y Airbnb aún se encuentran en un gris legal, ¿Qué pasará con los robots? ¿Quién podrá usarlos? ¿Para qué? Hasta llegar a esos consensos (que deberían ser claros y, probablemente, globales) debemos ser muy cuidadosos y tener siempre presente lo que Musk plantea: la regulación debe ser “simbiótica con la humanidad”, solo de esa manera el control estará de nuestro lado.

 

3) VR para bien

 

La realidad virtual (VR) fue la gran estrella del evento, con el entretenimiento a la cabeza. Pocos eventos y espacios de esparcimiento no incluyeron algún tipo de experiencia VR. Esta tecnología se sofistica cada vez más y logra juegos y realidades virtuales cada vez más reales en apariencia. Pero el festival también se encargó de dejar en claro que el VR es mucho más que una realidad paralela a la cual escapar. Ámbitos lejanos al entretenimiento, como por ejemplo la medicina, están utilizando esta tecnología de manera activa para generar terapias cognitivas, motoras o psicológicas. El concepto de “hacking health” estuvo presente en varias charlas y al igual que en el caso de AI, se habló mucho de la maduración hacia un lugar más humano. El príncipe Hakkon de Noruega, en su conferencia sobre la innovación en los países nórdicos, aseguró que más allá de tener una buena cultura de start ups, la clave del éxito de los mismos en esa región es enfocarse en resolver problemas reales. La innovación por la innovación misma no tiene sentido si no hace mejor la vida de las personas, especialmente si las mismas están al margen de la sociedad por algún motivo.

 

4) La igualdad como motor

 

La idea de inclusión de esas personas que hoy se encuentran en los márgenes sociales fue central a muchas conferencias, incluso cuando no se trataran específicamente sobre eso. Con kick off un día después del Día Internacional de la Mujer, la igualdad de género estuvo presente de muchas maneras, pero también hubo historias detalladas y data muy concreta sobre la discriminación de minorías alrededor del mundo en todo tipo de ámbitos. El hecho de que haya más hombres llamados John que mujeres entre los CEOs de las 200 principales compañías del listado ASX fue tan solo uno de los datos alarmantes que se vieron a lo largo de las jornadas de SXSW Interactive. Este problema tan arraigado dentro y fuera de la industria, cobra particular relevancia al hablar de la necesidad de equipos de trabajo. Si no queremos que robots nos saquen el trabajo, cada vez será menos relevante el trabajo individual y solo los equipos verdaderamente diversos generarán visiones distintas e innovaciones verdaderas. Casos prácticos de oradores de diferentes partes del mundo dieron cuenta de la diversidad (y la igualdad de oportunidades asociadas a ello) como motor para cualquier negocio en el siglo XXI.

 

5) Publisher power

 

No hay duda que los fake news han sido “el” tema en EEUU desde su última carrera electoral. El crecimiento de fuentes falsas de información también ha llegado a nuestra región bastante rápido y hoy ya es una problemática global: ¿A quién creer? ¿Cuáles son las fuentes de las fuentes? ¿Qué periodismo es serio y cuál no? Lo que en un principio se vio como una seria amenaza al periodismo y a los grandes medios de a poco está dando un giro de 360 grados, posicionando a los grandes medios (ya sean CNN o Fox News) como los publishers creíbles, al menos en comparación con fuentes sumamente dudosas y poco pulidas. Tanto la CEO de YouTube como la Head of News Products de Facebook admitieron que este es su enfoque para este año y que hoy están privilegiando abiertamente a publicaciones con contenidos “serios”, para convertirse en plataformas de contenido confiable. Alex Hardiman de Facebook aseguró que constantemente corren pruebas sobre cómo se consume el contenido de publishers en la plataforma y que, aunque por el momento los mismos se llevan a cabo en EEUU, pronto llegarán a regiones como la nuestra. Adicionalmente, esperan que las marcas se tomen el trabajo de convertirse en editores serios y compitan mano a mano con estos gigantes mediáticos. ¿Y qué hacer con el famoso confirmation bias que ataca a todos a través de algoritmos y elecciones personales sobre qué contenido consumir? Por el momento no hay respuesta, aunque seguramente sea un tema candente en el festival el año próximo.

 

Como mencionamos al principio, este es un resumen aleatorio y muy subjetivo respecto a lo vivido durante cinco días en Austin. Pero ¿no se habló de blockchain? Claro que sí. ¿No se dieron a conocer propuestas de sostenibilidad innovadoras? Por supuesto. Afortunadamente muchas de las conferencias del evento se pueden encontrar fácilmente en YouTube, y mientras las miremos, probablemente ya se haga tiempo para SXSW 2019.